Insomnio: estudio revela que provoca sentimientos de tristeza y rabia.
El equipo dirigido por la doctora Tiina Paunio, del Instituto Nacional de Salud Pública en Helsinki, halló que aunque la mala calidad del sueño y la insatisfacción con la vida personal parecían tener por separado una fuerte tendencia a ser heredadas, no parecían compartir las raíces genéticas.
Eso, concluyeron los autores, sugiere que hay algún factor en el mal dormir que afecta "al cerebro, las emociones y el estado de ánimo".
Pocos estudios habían analizado esa relación entre la insatisfacción con la vida, que refleja el nivel de bienestar y funcionamiento mental, y la calidad del sueño, pero ninguno había evaluado cómo ambos se asocian en el tiempo.
Para investigarlo, el equipo entrevistó a 18.631 mellizos del mismo sexo en 1975 y en 1981.
En 1975, el 9 por ciento de los participantes dijo que estaba insatisfecho con su vida y tendió a seguir estándolo en 1981. Sin embargo, su calidad de sueño no se deterioró en ese período.
Por otro lado, los participantes que en 1975 dijeron que dormían "relativamente mal o mal" eran 2,4 veces más propensos a estar insatisfechos con sus vidas en 1981.
Tras eliminar todos los factores que podrían haber influido en esa relación, como enfermedades, tabaquismo, consumo de alcohol y nivel de actividad física, el equipo halló que la mala calidad de sueño triplicaba de manera independiente la probabilidad de sentir insatisfacción con la vida personal.
Los resultados sugieren que la mala calidad del sueño provocaría insatisfacción con la vida, pero no la relación inversa.
"Este hallazgo de una asociación temporal entre el sueño de mala calidad y la futura insatisfacción con la vida personal no sería sólo un reflejo dinámico de factores genéticos comunes", escribió el equipo
"Sino que también ilustraría mecanismos más casuales de un efecto neurofisiológico del mal dormir sobre el funcionamiento cerebral y la experiencia de sentir insatisfacción con la vida", añadieron los autores.
FUENTE: American Journal of Epidemiology, 15 de enero del 2009

























