Obesidad y Embarazo

Las mujeres consideradas obesas tienen un alto riesgo de sufrir una complicación potencialmente fatal durante el embarazo, en especial si engordan demasiado, de acuerdo a un estudio reciente.

Un 5% de las embarazadas desarrollan hipertensión y trastornos renales (preeclampsia) a partir de la semana 20 de gestación, según el Instituto Nacional del Corazón. La condición genera riesgos graves para la madre y el feto.

Un índice de masa corporal (IMC) alto antes del embarazo es un factor de riesgo de la preeclampsia, pero existe poca información sobre los peligros para la creciente cantidad de obesas.

La cantidad de obesos en Estados Unidos se quintuplicó en las últimas dos décadas.

El riesgo promedio de desarrollar preeclampsia fue del 3% para las mujeres con peso normal y un 13% para las mujeres obesas.

El riesgo de desarrollar preeclampsia se triplicó en las mujeres obesas (IMC de 30 ó más) con respecto a las que tenían un peso normal (IMC de 25 o menos).

Cuanto más rápido engordaba una mujer durante el embarazo, mayor era su riesgo de desarrollar preclampsia, sin importar su IMC.

Las mujeres obesas que más engordaban (0,7 kilos por semana) eran 13 veces más propensas a desarrollar la enfermedad que las mujeres que engordaban moderadamente (entre 0,20 y 0,68 kilos por semana).

"La obesidad, y en especial la mórbida, tiene que ser el centro" de los cuidados antes de la concepción. "las mujeres obesas deben adelgazar antes del embarazo"

Las mujeres súper obesas embarazadas deben ser controladas para reducir el riesgo de complicaciones; por ejemplo, garantizando que engorden sólo lo necesario.

Y después del parto, afirmó, los médicos deben trabajar para que adelgacen y tengan nuevos embarazos menos riesgosos para ellas y sus bebés.

Engordar demasiado durante el embarazo puede tener consecuencias que se prolongan después del parto eso probablemente, no sorprende a las nuevas madres que luchan por eliminar sus kilos de más, pero es el primer resultado que prueba que ese aumento puede permanecer por décadas.

Existen evidencias de que el sobrepeso en el embarazo aumenta el riesgo de obesidad después del parto, pero pocos estudios habían analizado esta asociación más allá de un par de años después del parto.

El equipo de investigación utilizó las recomendaciones de 1990 del Instituto de Medicina relacionadas con el aumento de peso durante el embarazo. Las guías parten del IMC de las mujeres antes de los nueve meses de gestación. -El instituto actualizó las guías en el 2009-

Veintiún años después, las mujeres que habían engordado demasiado durante el embarazo, según las guías, pesaban alrededor de 20 kilos más, las que habían engordado lo razonable, 14 kilos más, y las que habían subido muy poco, pesaban 9 kilos más.

La relación entre el aumento de peso y el IMC futuro fue cada vez más sólida tras considerar el IMC femenino antes del embarazo.

Las que habían engordado demasiado durante el embarazo, según las guías, eran dos veces más propensas a sufrir sobrepeso y tenían cuatro veces más riesgo de ser obesas. La relación no varió tras considerar factores como el ejercicio durante el embarazo o la duración de la lactancia materna.

Es posible, que una mujer con un metabolismo predispuesto a generar obesidad tienda a engordar demasiado durante el embarazo y siga haciéndolo durante el resto de su vida.

De todos modos, dado que no contamos con datos alimentarios suficientes, no podemos excluir la posibilidad de que los malos patrones alimentarios de las madres se mantengan (después del parto) y, por lo tanto, esto las haga retener el peso acumulado.

Se necesitan más estudios para comprender los mecanismos que favorecen el aumento del peso en el embarazo y para investigar qué estrategias permitirían controlarlo.

Aún continúa el debate sobre si a una embarazada con sobrepeso se le debe recomendar la restricción calórica para reducir el riesgo potencial de aumentar demasiado de peso durante la gestación, porque eso podría afectar el crecimiento fetal.