¡Ya tengo 60... y ahora?

Nadie piensa en llegar a cumplir 60 años, y que le llamen a uno "viejo" o "anciana". ¿Cómo es posible?, si el recuerdo de cuando tuvimos nuestro primer amor, ó nos casamos o bien, nació nuestro primer hijo etá muy presente.

Sin embargo, la hora llegó, ya tenemos 60 años, y ahora se supone que hemos llegado a la llamada "tercera edad", pero que es eso?, pues le diremos: ¿prepárese a vivir una vida plena!. El término tercera edad se refiere a la población de personas mayores y por lo regular jubiladas, a partir de los 60 años de edad.

 

Pero, no estamos solos, cada vez un mayor número de personas llega a esta edad, y más, porque en nuestro país, al igual que en el mundo entero, los avances de la cinecia, la tecnología y sobre todo la medicina han permitido el aumento de la esperanza de vida.

 

De acuerdo con el INEGI (Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática), en México, a partir del año 2000, la espectativa de vida al nacer, para los hombres era de 73 años y de 78 para las mujeres; si lo comparamos con el año de 1930, donde la esperanza de vida para los varones y mujeres era de 33 y 35 años, podemos decir, que la diferencia es enorme, y esto significa que de 1930 al año 2000, la expectativa de vida de los hombres aumentó 40 años y la de las mujeres 43.

 

¿Verdad, que ya se siente mejor?, el psiquiatra, Sergio Sánchez Pintado, dice que hasta el 60 por ciento de los adultos que llegan a la tercera edad, se sienten deprimidos y apesadumbrados, principalmente porque tienen la idea errónea de que ya no podrán realizar actividades de las que antes disfrutaban, piensan que han dejado de ser productivos (esto sucede porque la mayoría comienza a jubilarse), y se manifiesta cierta sensación de frustración.

 

Pero el especialista, comenta que si bien, habrá algunas cosas que por su edad, y condición física, tal vez no pueda realizar como lo hacia antes, existen muchas otras actividades nuevas, de las que podrá disfrutar una vez que cumpla los 60 años.

 

La principal tarea de las personas mayores es la de comprender y aceptar su propia vida y utilizar su experiencia para hacer frente a los cambios personales o pérdidas. Deben adaptarse a la disminución de la fortaleza y la salud física, a la jubilación y a la propia muerte.

 

No hay que resignarse a tener una vejez con problemas. Ser mayor no es motivo para sentirse inutil, y hacerse a un lado.

 

Una persona de la tercera edad debe fomentar en sí mismo todo aquello que le ayude a formar un carácter independiente, básico para mejorar su autoestima y la realización de sus metas personales, para lo cual es indispensable atender dos aspectos primordiales: el físico y el psicológico.

 

En cuanto al primero, podemos decir que un buen funcionamiento orgánico le permitirá a la persona en plenitud, a gozar de autonomía: arreglar su habitación, cocinar, bañarse y arreglarse, impedirá que se le considere "una carga".

 

Para lograr una buena condición física, existen diversas opciones, sin embargo, deberá consultar a un especialista en gerontología, para que con su anuencia, y con base a diversos exámenes clinicos, pueda usted realizar algún ejercicio.

 

Estas opciones pueden ser desde el baile de salón, una caminata, pilates, yoga, o natación, entre otras.

 

En cuánto al aspecto psicológico, los especialistas indican que un cerebro se ejercita con la lectura, la conversación y los conocimientos nuevos. Incluso, está demostrado científicamente, que aquellos que mantienen su mente ocupada positivamente, contribuyen a retrasar la aparición de padecimientos específicos como alzheimer, parkinson, ó demencia senil.

 

Leer un libro, escuchar ópera o un concierto, ir al teatro, o ver las noticias en la televisión, le permitirán estar bien informado y tener temas de conversación; esto mantendrá activos sus recuerdos, con lo cual será más difícil que se presente pérdida de memoria y la llamada "jubilación mental", que ocurre cuando un individuo se sugestiona con la idea de que a su edad ya no puede aprender nada nuevo ni realizar actividades que antes eran sencillas.

 

Conservar el cuerpo y la mente en buen estado redundará en un carácter seguro y pensamiento lúcido, es decir, en una personalidad que no se anticipará al rechazo o fracaso, sino que sea emprendedora y con mejor relación con su entorno. Paulatinamente, la creación de diferentes intereses y pasatiempos puede transformar a la tercera edad en una etapa memorable, donde incluso se inicie un negocio o un nuevo amor.

 

Una vejez plena, es aquella en la que predomina una actitud contemplativa y reflexiva, reconciliándose con sus logros y fracasos; es aceptarse usted mismo, estar seguro de su experiencia y de todo lo que sabe, así, es más sencillo disfrutar de los placeres que esta etapa brinda. Entonces, recuerde: hay que prepararse activamente para llegar a los 60 años, para enfrentar la muerte sin temor, como algo natural, como parte del ciclo vital.

 

¿Cómo prepararse?

 

1. Primero es aceptar la edad que se tiene, lo que se ha vivido y lo que no.

 

2. Si no se ha cuidado en la juventud puede ser que tenga problemas de salud física y mental, por eso es recomendable asistir a actividades que ayuden a mejorar la salud, siempre y cuando lo autorice un especialista.

 

3. Lo adecuado es prepararse para tener una vida plena aceptando, las arrugas, las canas, nietos, perdonar, amar, aceptar lo que hizo y lo que no hizo.

 

4. Nadie se puede resistir a la vejez, y todos nos dirigimos a esa etapa, por lo que se debe de tener en cuenta que si la sociedad no los acepta “la factura se cobra”.

 

Tenga presente este pensamiento de Pitágoras:

“Una bella ancianidad es, ordinariamente, la recompensa de una bella vida.”

 Pitágoras de Samos (582 AC-497 AC) Filósofo y matemático griego