Deterioro del lenguaje: problema frecuente en los adultos mayores

Deterioro del lenguaje: problema frecuente en los adultos mayoresLa capacidad para expresarse puede distorsionarse, conózca las causas.

El deterioro del lenguaje puede ser un síntoma de diversos padecimientos. Principalmente, afecta a los adultos mayores por múltiples causas.

La disartria es la pronunciación difícil y deficiente del lenguaje, como sucede en los casos de mala pronunciación.

La afasia es un problema con la expresión o comprensión del lenguaje escrito o hablado.

En ocasiones, la disartria se confunde con la afasia. Es importante establecer la diferencia entre la dificultad en la pronunciación de las palabras y un problema con la producción del lenguaje, ya que tienen causas diferentes.

La disartria se manifiesta en la conversación diaria por la dificultad para expresar ciertos sonidos o palabras. Esta afección suele ser causada por el exceso de medicamentos como los narcóticos, la fenitoína o la carbamazepina, entre otros. La intoxicación con alcohol también causa disartria.

Los trastornos neurológicos (sistema nervioso) degenerativos que afectan el cerebelo, los ganglios basales o el tronco encefálico (todos son partes importantes del cerebro), también pueden causar disartria, al igual que el accidente cerebrovascular que afecta el tronco encefálico o las regiones cerebelosas. Asimismo, cualquier debilidad facial, como la parálisis de Bell o la debilidad de la lengua, pueden causar disartria.

La afasia es la pérdida de las habilidades comunicativas previamente aprendidas y comúnmente se presenta después de un accidente cerebrovascular o en personas con tumores cerebrales o enfermedades degenerativas que afectan las áreas del lenguaje en el cerebro. Este término no se aplica para los niños que nunca han desarrollado las habilidades de comunicación.

En algunos casos de afasia, el problema finalmente se resuelve por sí mismo, mientras que en otros la afección es irreversible.

Causas Frecuentes:

Disartria:

Prótesis dentales mal ajustadas

Intoxicación con alcohol

Efectos secundarios de medicamentos que actúan sobre el sistema nervioso central

Trastornos neurológicos degenerativos, como el mal de Parkinson o la enfermedad de Huntington (más común en la disartria que en la afasia)

Accidente cerebrovascular

Ataque isquémico transitorio (AIT)

Traumatismo craneal

Otras demencias

Afasia:

Traumatismo craneal

Mal de Alzheimer

Accidente cerebrovascular

Accidente isquémico transitorio (AIT)

Tumor cerebral (más común en afasia que en disartria)

Otras demencias

Cuando una persona presenta disartria, se le debe estimular para que hable lentamente y se le recomienda que gesticule con las manos cuando sea necesario. La familia y los amigos deben permitir que estas personas se tomen el tiempo suficiente para lograr expresarse. De ser posible, se deben suspender los medicamentos que están causando el problema y se debe minimizar el consumo de alcohol.

En los casos de afasia, puede ser necesario que los miembros de la familia brinden a la persona afectada frecuentes recordatorios de orientación, como qué día es, ya que la desorientación y la confusión a menudo se presentan después del inicio de la afasia.

Es importante brindarles un ambiente relajado y calmado donde los estímulos externos se mantengan al mínimo.

Es recomendable igualmente hablarles en un tono de voz normal (esta afección no es un problema auditivo ni emocional), usar frases simples para evitar malos entendidos y no suponer que la persona afectada está entendiendo. La frustración, la irreverencia y la depresión son las respuestas características de las personas que sufren de afasia.

En estos casos, es recomendable acudir con un terapeuta del lenguaje, un foniatra, también le puede ayudar. Lo importante, es consultar a un especialista, para establecer un diagnóstico preciso y recibir el tratamiento más adecuado.