Los rayos del sol tienen efectos benéficos sobre el organismo: favorecen la formación de vitamina D, y la fijación de calcio en los huesos, fortalece el sistema inmunológico, y la exposición moderada en los bebés previene el raquitismo entre otros padecimientos; en concreto, el sol es vital e indispensable para la vida.
Pero, la exposición prolongada a los rayos del sol, sin protección alguna, es muy perjudicial. El dermatólogo Santiago Somerville, comenta: "En las vacaciones aumenta la incidencia de quemaduras por el sol, sin embargo, podemos quemarnos casi sin darnos cuenta aquí en la ciudad, aunque esté nublado".
El especialista, afirma, que el reflejo de los rayos ultravioleta en los edificios y la carpeta asfáltica, producen quemaduras casi imperceptibles, en aquellas personas que no utilizan bloquedor solar o crema con protección ultravioleta: "En caso de las quemaduras solares se pueden considerar de primer grado o de segundo grado".
A largo plazo, la exposición prolongada al sol:
-Adelgaza la piel,
-Promueve la aparición de arrugas y manchas,
- Contribuye a la manifestación de cáncer de piel.
El cáncer de piel, según la Secretaria de Salud, en México, mata a 500 mil personas cada año, de hecho, Bob Marley, murió por esta causa, se asoleaba mucho y nunca notó los síntomas.
"Los síntomas básicamente consisten en un lunar que ha cambiado tanto en su tamaño como en su simetría, cambia en su color en sus bordes, también puede presentarse un nodulito, o una bolita en la piel, o bien, una cicatriz que no cura".
En estos casos, lo mejor es consultar a un dermatólogo, pero si se trata de una quemadura leve, el doctor Santiago Somerville, aconseja: "se puede utilizar un anti-inflamatorio potente, localmente se coloca en el sitio de las lesiones, en la zona quemada, y con eso pueden quitarse las molestias de ardor y comezón".
Lo ideal es utilizar diariamente un bloqueador solar, no exponerse de manera prolongada a los rayos del sol, utilizar un sombrero de ala ancha y una gafas obscuras, recuerde que es mejor prevenir que lamentar.

