Si estás por iniciar algún tipo de ejercicio, esta decisión representa un importante cambio que se reflejará de manera positiva en tu salud. Sin embargo, podrías obtener mejores resultados si lo complementes con un cambio en tus hábitos alimenticios a fin de que cuentes con la energía necesaria y si es el caso, a reducir el sobrepeso.
Esto no significa que debas realizar un cambio total en tu vida o preparar platillos especiales ni seguir dietas de hambre. Se trata simplemente de contar con una dieta sana y balanceada, que contenga todos los tipos de nutrientes que requiere tu organismo, es decir, proteínas (pollo, carne o huevo), cereales (arroz, pan), verduras (calabaza, zanahoria, coles) y frutas.
Igualmente importante es que incluyas fibra, que se encuentra en las frutas frescas y secas, así como en el salvado y otros cereales.
Los especialistas también recomiendan dejar atrás los antojos que contienen una gran cantidad de calorías como las papas fritas, dulces, chocolates y otros que se caracterizan por tener un alto número de grasas además de eliminar o al menos reducir, el consumo de bebidas alcohólicas ya que también cuentan con un alto número de calorías.
A cambio, puedes beber una mayor cantidad de agua, que además de liberarte de la sed te permitirá hidratar y desintoxicar a tu organismo.
Si sigues estos sencillos cambios, en muy poco tiempo verás los beneficios en tu salud y también en tu figura y seguramente en tu estado de ánimo.
