Para quienes no pueden o no desean hacer ejercicio de alto impacto, una buena opción es caminar.
Una rutina que tiene beneficios como mejorar la función cardiovascular y la oxigenación de la sangre, además de que mejora la función pulmonar y permite quemar calorías. Por ello los médicos los recomiendan para las personas de la tercera edad o para quienes no pueden realizar un gran esfuerzo debido a algún padecimiento.
Si vas a iniciarte en esta práctica, aquí te ofrecemos algunos consejos que te permitirán alcanzar un mejor resultado:
* Inicia con rutinas de 20 a 30 minutos tres veces a la semana y después puedes aumentar el tiempo o la frecuencia
* Usa ropa y zapatos cómodos, de preferencia “pants” y “tenis”
* No lleves bolsas ni objetos que puedan estorbarte
* Intenta que tus zancadas o pasos sean regulares, es decir que tengan con la misma distancia
* Levanta la barbilla y bracea con naturalidad
* Realiza las caminatas en sitios planos y regulares a fin de evitar un mayor cansancio o alguna lesión
* Lleva siempre una botella de agua, pues el ser un ejercicio de bajo impacto no implica que no debas hidratarte.
* Al iniciar y terminar realiza estiramientos, aunque sean sencillos, a fin de calentar los músculos.
