De la misma forma que para nuestras actividades cotidianas necesitamos de un horario para cada cosa, en el ejercicio es muy importante el horario de nuestro entrenamiento.
El mejor momento para hacer ejercicio varía en cada persona dependiendo de su reloj biológico y de su agenda diaria, pues dependiendo de si es por la mañana o por la noche los beneficios serán diferentes.
Aun así es importante tener presente cuáles son los beneficios logrados con el entrenamiento, acomodar nuestra agenda, y acoplar nuestro cuerpo a nuestras nuevas actividades.
Entrenamiento por las mañanas:
•Activa el metabolismo y lo mantiene al tope hasta después de dos horas de haber terminado de hacer ejercicio lo que nos ayuda a seguir consumiendo calorías.
•Aumenta la energía del cuerpo y nos mantiene en estado de alerta durante todo el día.
•El efecto de las endorfinas (hormonas que nos hacen sentir un estado de tranquilidad y bienestar) se prolonga durante todo el día.
Entrenamiento por las noches:
•Disminuye drásticamente los niveles de estrés acumulados durante el día.
•Se consumen la mayor parte de las calorías adquiridas durante el día, sin dejar de lado que después del ejercicio debemos cenar ligero.
•Facilita el sueño, siempre y cuando el incremento de energía durante el ejercicio no sea muy elevado.
