Diversos estudios han encontrado una ventaja adicional de practicar ejercicio: la generación de endorfinas.
Estas son proteínas con una función neurotransmisora que se orientan a inhibir el dolor y el estrés (algo similar a una sedación) al tiempo que estimulan los centros del placer del cerebro generando una sensación de bienestar, alegría y euforia además de fortalecer la respuesta inmunológica del organismo.
Las endorfinas, de las que existen 20 tipos también pueden generarse por otras actividades placenteras, como el reír, bailar, leer, recibir masajes o caricias y también el sostener relaciones sexuales.
De acuerdo con las investigaciones, estas sustancias pueden aparecer en los corredores en una cantidad hasta 7 veces mayor que en una persona sedentaria. Esta explica que en muchas ocasiones los deportistas que llegan a un determinado nivel de ejercicio, sienten que se incrementa su umbral de dolor, además de que se sienten más relajados.
Las endorfinas tienen una vida corta, pues son eliminadas por otras enzimas producidas por el organismo por lo que es necesario producirlas constantemente, lo que explica que estemos ala búsqueda de las actividades placenteras, ya sea el reír o realizar ejercicio.
