Cuando hacemos ejercicio, es importante que sigamos algunos sencillos cuidados para evitar que aparezcan complicaciones. Desafortunadamente una de las
Cuando hacemos ejercicio, nuestro organismo aumenta su temperatura por lo que en una forma de autorregulación nuestro cuerpo genera el sudor, o pequeñas gotas de agua que al evaporarse sobre la piel enfría el organismo. Esta temperatura puede incrementarse con mayor facilidad cuando cuando existe un clima extremadamente caluroso o húmedo o cuando se realiza ejercicio por largos periodos de tiempo.
En estos casos, el cuerpo utiliza el agua contenida en el plasma sanguíneo, que además contiene sustancias como sodio, cloruro y potasio y las expulsa mediante el sudor. De no reponerse, aparecen el cansancio y posteriormente otros síntomas.
De acuerdo con los especialistas, un deportista puede tener problemas, si la pérdida de líquidos excede el 1% del peso corporal. Por ejemplo, cuando una persona que pesa 60 kilos transpira 600 mililitros. Si el deportista pierde mas del 2% de su peso corporal en agua, se genera menos sudor y cuando la pérdida es mayor al 4 o 5%, el organismo ve afectado su consumo de oxígeno y se generan síntomas como fatiga, náuseas y frio.
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Entre otros síntomas se presentan una aceleración ellos, que la sangre se concentra, el latido cardiaco se acelera y se incrementa la temperatura corporal. Esto enera síntomas como fatiga, náuseas, frio.
