Uno de los mitos más conocidos en relación a la actividad deportiva señala que el sexo afecta el rendimiento de los atletas, pues el gasto de energía lo debilita y le impide desarrollar su potencial durante las competencias. Sin embargo, los especialistas aseguran que esto es falso.
Los investigadores señalan que el gasto de energía ocasionado por la actividad sexual es mínima, de apenas unas 100 calorías, por lo que puede compararse con un esfuerzo ligero como subir dos pisos por las escaleras o caminar a lo largo de cuatro cuadras a un ritmo rápido. Por ello no representa ningún peligro de agotamiento y puede ser fácilmente superado mediante un breve descanso.
Por el contrario, los investigadores aseguran que mantener relaciones sexuales es benéfico para los atletas hombres y mujeres porque les permite generar una mayor cantidad de testosterona, que además de ser la hormona masculina que permite del desarrollo de los caracteres sexuales secundarios, es la sustancia encargada de mejorar el metabolismo del organismo, lo que se traduce en un mejor rendimiento deportivo.
De acuerdo con los investigadores, en el caso de las mujeres la actividad sexual beneficia en especial a las velocistas y saltadoras, pues el incremento en el nivel de testosterona mejora la potencia del organismo.
Asimismo, destacan que otro beneficio del sexo antes de las competencias es que proporciona relajación y aumenta la liberación de endorfinas, que es la sustancia que genera la sensación de bienestar.
Sin embargo, los médicos advierten de usar testosterona sintética como la contenida en los esteroides anabólicos pues al no producirse de manera natural se corre el riesgo de sufrir efectos adversos.
