Los bebés y los niños con este síndrome, tienen severas complicaciones en su desarrollo.
El Síndrome de Alcolismo Fetal, es el conjunto de signos y síntomas físicos, mentales y de crecimiento que se pueden presentar en un bebé cuando la madre toma alcohol durante el embarazo.
El consumo o abuso del alcohol durante el embarazo puede ocasionar los mismos riesgos del consumo de alcohol en general; sin embargo, plantea riesgos adicionales para el feto. Cuando una mujer embarazada toma alcohol, éste atraviesa fácilmente la placenta hacia el feto. Debido a esto, el consumo de alcohol le puede causar daño al desarrollo del bebé.
Una mujer embarazada que consuma cualquier cantidad de alcohol está en riesgo, ya que aún no se ha establecido ningún nivel de "seguridad" con el consumo de esta bebida durante el embarazo. Sin embargo, las cantidades mayores parecen incrementar los problemas. Muchos defectos congénitos asociados con el síndrome de alcoholismo fetal son comúnmente causados por el consumo excesivo de alcohol o alcoholismo.
El momento del consumo de alcohol durante el embarazo también es importante y parece ser más dañino durante el primer trimestre.
Los síntomas del síndrome de alcoholismo fetal son:
-Retardo en el crecimiento intrauterino
-Deficiencia en el crecimiento del feto y del recién nacido
-Retraso en el desarrollo y signos de retardo mental de leve a moderado (el coeficiente de inteligencia fluctúa de 50 a 85 con un promedio en alrededor de 65)
-Tono muscular bajo y mala coordinación
-Irregularidades en el rostro
-cabeza pequeña
-maxilar superior pequeño
-nariz pequeña y curvada hacia arriba
-surco nasolabial liso
-labio superior liso y delgado
-ojos pequeños y rasgados con pliegues epicánticos grandes
-Defectos cardíacos como la comunicación interventricular o la comunicación interauricular
-Articulaciones, manos, pies, dedos de las manos y de los pies anormales
-Temblores en un recién nacido
-Agitación y llanto
Las mujeres embarazadas o que están tratando de quedar en embarazo deben evitar el consumo de cualquier cantidad de alcohol. Las mujeres embarazadas y que son alcohólicas se deben vincular a un programa de rehabilitación para el consumo excesivo de alcohol y someterse a un control estricto por parte de un médico durante todo el embarazo.
El pronóstico para los bebés con síndrome de alcoholismo fetal varía dependiendo de severidad de los síntomas, pero se sabe que muy pocos tienen un desarrollo cerebral normal.
El consumo de alcohol durante el embarazo puede ocasionar:
-Aborto espontáneo o parto de mortinato
-Parto prematuro
-Las complicaciones que se observan en los bebés pueden abarcar:
-Corazón anormal o problemas con otros órganos
-Comportamiento hiperactivo y problemas de aprendizaje en el futuro.
-Muerte del bebé
-Retardo mental
-Problemas en la estructura de la cabeza, los ojos, la nariz o la boca.
-Retraso en el crecimiento y mala coordinación
Una sóla gota de alcohol en la sangre de una mujer embarazada, se transmite a la sangre del bebé, y puede repercutir seriamente en su desarrollo. Si una mujer embarazada suspende la ingesta de alcohol, reduce sustancialmente el riesgo de presentar alguna complicación en su bebé.
