Miedo de ir a la escuela

Ya acabaron las vacaciones y Lupita de 4 años, no quiere ir a la escuela. Su mamá comenta: "Me angustia mucho, que en las mañanas mi hija se ponga a llorar, me abraza muy fuerte y no quiere quedarse en las escuela. La verdad, ¡no sé que hacer, estoy desesperada!. La doctora, Ana Lourdes Tellez, dice que los temores en los niños son normales sólo hasta cierto punto, cuando estos temores alteran el desarrollo social o piscológico del menor, hay que tomar cartas en el asunto".

 

 

 

Los temores en los niños no son normales, cuando:
- duran mucho tiempo.
- el miedo se acompaña de: onicofagia, insomnio, pesadillas, enurésis.
- afectan la dinámica familiar.

 

Si esto sucede, lo mejor es buscar la ayuda de un especialista. la doctora tellez, afirma: "a través de psicoterapias, se puede lograr que el niño abandone sus temopres y se desarrolle plenamente; lo que hacemos es utilizar herramientas con las que el niño puede expresar, a través del juego, a través del dibujo, a través de la plática, a qué es a lo que realmente le tiene temor".

 

El temor de ir a la escuela, se manifiesta en 8 de cada 20 menores, sin embargo, existen otros miedos que los niños suelen manifestar como el temor a la oscuridad, el temor a los payasos y a ciertos animales

Los especialistas recomiendan cuando un niño tiene miedo de ir a la escuela, cerciorarse que no exista maltrato de tipo sexual, físico, o psicológico, en el colegio o en la propia casa, de no encontrar estos factores, usted debe actuar con cariño y firmeza.

La doctora Tellez, dice: "si el niño no quiere ir a la escuela y nosotros lo dejamos de llevar a la escuela es de alguna manera reafirmar que en la escuela hay un peligro, por eso, tenemos que convencerlo de los beneficios de ir a la escuela, pero si escuchan que los padres se quejan de su propio trabajo, les enviamos mensajes contradictorios." La piscoanalista, aconseja, llevar al menor a la escuela, y dejarlo aunque llore, sin regaños, ni reproches, poco a poco, el menor se dará cuenta que no hay nada que temer e irá con agrado, pero si usted lo deja de llevar sólo estará alentando ese temor.