Tarántulas, iguanas, monos, reptiles, roedores y otras mascotas exóticas, se vuelven cada vez más populares, pero su adquisición debe tomarse con precaución.
Sobre todo, si en casa hay niños o personas con padecimientos o problemas inmunológicos, advierte un informe. Aunque los pediatras conocen los riesgos relacionados con las mascotas, sólo el 5 por ciento, advierte de estos peligros a padres e hijos, una actitud que debería cambiar, dijo el doctor Larry Pickering, de la Escuela de Medicina de la Emory University en Atlanta, en un informe de la Academia Estadounidense de Pediatría.
"Las mascotas exóticas conllevan un riesgo para la salud de los niños más pequeños y su adquisición y propiedad debería descartarse en los hogares con niños pequeños", indicó el reporte publicado en la edición de octubre de la revista Pediatrics.
La mayoría de los reptiles transportan la bacteria de la salmonela, por ejemplo.
Según el informe, los padres necesitan ser educados sobre los riesgos crecientes que implica la exposición a mascotas no tradicionales y otros animales, en lugares públicos como zoológicos de mascotas, para los bebés y niños menores de 5 años y para las personas con problemas en su sistema inmune.
Los posibles inconvenientes van desde alergias hasta enfermedades infecciosas, dijeron los autores.
Por ejemplo, en el 2003, un brote de viruela del mono, que afectó a unas 20 personas en el centro oeste de Estados Unidos, tuvo su origen en roedores importados de Gambia.
Según la investigación, la cantidad de mascotas exóticas en Estados Unidos se incrementó un 75 por ciento desde 1992. En el 2005, había casi 88.000 mamíferos, 1,3 millones de reptiles y 203 millones de peces importados ilegalmente al país norteamericano.
"Este comercio ilegal revierte las normas establecidas por las agencias de regulación para reducir la introducción de enfermedades", agregó el informe.
Artículo basado en información del Reuters Health.