Las verrugas vulgares son lesiones ocasionadas por el virus papiloma humano.
Se transmiten por contacto directo e indirecto, a través de ropa y fomites. También pueden diseminarse a otras áreas del cuerpo del paciente. Se estima que las verrugas afectan al 7 a 19% de la población.
Habitualmente las verrugas se resuelven en forma espontánea en algunos meses o años. En la población general un 60 a 70% de las verrugas desaparece espontáneamente antes de los 3 meses. Al desaparecer lo hacen sin dejar cicatriz, lo cual puede no ocurrir si se utiliza algún tratamiento.
Según su morfología y ubicación las verrugas se clasifican en:
1. Verruga vulgar: Son crecimientos de tejido, del mismo color de la piel, con superficie córnea y rugosa al tacto. Se ubican, en forma aislada o en grupos, preferentemente en el dorso de las manos y de los dedos.
2. Verruga plantar: Son lesiones dolorosas que aparecen en las plantas de los pies, con aspecto similar a las callosidades. Son sensibles a la compresión vertical, pero sobre todo a la presión horizontal o pellizcamiento.
3. Verrugas planas: Lesiones amarillentas, ligeramente solevantadas, de 2 a 4 mm de diámetro. Son blandas y suaves al tacto. Por los regular, aparecen en la cara y el dorso de las manos.
4. Verrugas anogenitales (Su estudio y tratamiento es distinto al resto de las verrugas vulgares.).
Las verrugas vulgares, se originan por la invasión de la epidermis por el papilomavirus humano.
Este virus propicia que algunas células crezcan más rápidamente de lo normal.
Cuando los médicos examinan un tumor en la piel, deben intentar diferenciar si se trata de una verruga o de algún otro tipo de tumoración. Algunas formaciones que pueden parecer verrugas en realidad son apéndices, molas, callos, callosidades o, incluso, cánceres de piel. Las verrugas se clasifican en función de su forma y de su localización.
Con gran frecuencia, aparecen en zonas sometidas a frecuentes traumatismos, como los dedos, alrededor de las uñas (verrugas periungueales), las rodillas, la cara y el cuero cabelludo. Pueden diseminarse, pero las verrugas vulgares nunca son cancerosas.
Las verrugas plantares aparecen en la planta del pie, donde por lo general se presentan aplanadas por la presión que se produce al caminar y están rodeadas de piel engrosada. Pueden ser extremadamente dolorosas. A diferencia de las callosidades y de los callos, las verrugas plantares tienden a producir hemorragias en forma de pequeñas pecas puntiformes, cuando el médico afeita o corta la superficie con un bisturí.
Las verrugas filiformes son formaciones largas, estrechas y pequeñas que suelen aflorar en los párpados, la cara, el cuello o los labios.
Las verrugas planas, que son más frecuentes en niños y adultos jóvenes, suelen aparecer en grupos en forma de lesiones lisas, de color amarillo-pardusco, sobre todo en la cara.
El virus que causa las verrugas húmedas (verrugas venéreas, condiloma acuminado) en los genitales se transmite por vía sexual.
El diagnóstico, puede confirmarse a través del análisis clínico de un especialista y la toma de una biopsia.
Las complicaciones de las verrugas vulgares, consisten en la posibilidad de que se extiendan a otras partes del cuerpo.
O bien por la infección secundaria de una verruga.
No existen tratamientos antivirales específicos para curar el Virus del Papiloma Humano. Los tratamientos disponibles para el manejo de las verrugas están dirigidos destruir todas las células infectadas por el virus o lograr que el propio sistema inmune del individuo lo realice.
Hasta la fecha no existe ningún tratamiento 100% efectivo.Sólo se recomienda tratarlas cuando:
1. Producen dolor
2. Interfieren con la función normal del individuo, su desempeño escolar o laboral
3. Motivos estéticos importantes
Existen distintos tratamientos disponibles a la fecha; agentes queratolíticos, citotóxicos, inmunomoduladores, crioterapia, láser y la resección quirúrgica.
Dentro de los tratamientos posibles de implementar en la atención primaria, los agentes tópicos son los más utilizados; entre ellos, Ácido Salicílico y Podofilina.
El Ácido Salicílico, es un agente queratolítico que actúa destruyendo las células epiteliales infectadas y que puede tener cierto efecto inmunoestimulante local, debido a la reacción inflamatoria que produce.
Sin embargo, existen algunas contraindicaciones como y precauciones a considerar en su uso, como:no debe ser utilizado en pacientes con problemas circulatorios, embarazadas y recién nacidos. No aplicar en el rostro, genitales, ni otras mucosas, sobre lunares o piel irritada y/o infectada.
La Podofilina, es un efectivo citotóxico. Actúa tanto en superficies mucosas como en queratinizadas, sin embargo es menos efectivo que el ácido salicílico en el manejo de verrugas en piel. Esta sustancia, debe ser aplicada por personal entrenado ya que lesiona fácilmente la piel circundante. No puede ser utilizado en recién nacidos ni en mujeres embarazadas.
Existen casos especiales como:
1. Las verrugas faciales, donde se recomienda no tratar dado el alto riesgo de lesiones irritativas y cicatrices secundarias.
2. Verrugas periungeales: El tratamiento inicial debe realizarse solo cubriendo la lesión con una cinta adhesiva durante 6 días cada semana hasta su resolución. El objetivo de esta recomendación es tratar de evitar el uso de los tratamientos tópicos por el posible daño a la placa ungueal.
3. Verrugas plantares: Se recomienda la aplicación a diario de un apósito adhesivo de ácido salicílico al 40% sobre las lesiones. Para aumentar la efectividad de la terapia se indica raspar la capa superficial de la verruga antes de la próxima aplicación.