Insuficiencia Cardiaca Congestiva: Imperceptible y mortal.

La insuficiencia cardíaca congestiva, se produce cuando el corazón no puede bombear suficiente sangre rica en oxígeno a las células del organismo.

El débil bombeo del corazón permite que se acumule líquido en los pulmones y otros tejidos del cuerpo, a esta condición, se le conoce como "congestión".

 

La Insuficiencia cardiaca congestiva, es generalmente un proceso lento que empeora con el tiempo. Es posible no tener síntomas durante muchos años. Esta lenta manifestación y progresión de la insuficiencia cardiaca congestiva se produce debido a los esfuerzos del corazón por compensar por su debilitamiento gradual, lo cual hace, aumentando de tamaño y esforzándose por bombear más rápidamente para que circule más sangre por el cuerpo.

 

En México, de acuerdo con el Instituto Nacional de Cardiología, 3 millones de personas mayores de 40 años, padecen Insuficiencia Cardiaca Congestiva, cada año, se reportan alrededor de 250 mil nuevos casos en todo el país.

 

Los síntomas permiten determinar qué lado del corazón no funciona adecuadamente.

Si el lado izquierdo del corazón no funciona bien, se le denomina insuficiencia cardiaca izquierda, y se acumulan sangre y mucosidades en los pulmones. Por lo regular, el paciente pierde fácilmente el aliento, se siente muy cansado y tiene tos particularmente por la noche. En algunos casos, los pacientes expulsan saliva con sangre al toser.

 

Si el lado derecho del corazón no funciona bien (se le denomina insuficiencia cardíaca derecha) y se acumula líquido en las venas porque la sangre circula más lentamente. Los pies, las piernas y los tobillos comienzan a inflamarse, a esta condición se le conoce como "edema". A veces el edema puede extenderse a los pulmones, el hígado y el estómago. Debido a la acumulación de líquido, el paciente tiene la necesidad de orinar con mayor frecuencia, por lo regular en las noches. La acumulación de líquido también afecta a los riñones, reduciendo su capacidad para eliminar el sodio, es decir la sal, y el agua, lo cual puede dar lugar a una insuficiencia renal. Cuando se trata la Insuficiencia cardiaca congestiva, los riñones generalmente vuelven a funcionar.

 

A medida que la insuficiencia cardíaca empeora, el corazón se debilita y comienzan a manifestarse los síntomas. Por ejemplo:

 

Dificultad para respirar o permanecer acostado, porque se pierde fácilmente el aliento.

Cansancio, debilidad e incapacidad para hacer ejercicio o realizar actividades físicas.

Aumento de peso, debido al exceso de líquido.

Dolor en el pecho.

Falta de apetito o indigestión.

Venas inflamadas en el cuello.

Piel fría y húmeda.

Pulso rápido o irregular.

Agitación, confusión, falta de concentración y problemas de la memoria.

 

Las personas con más de 40 años de edad, tienen una probabilidad de 1 en 5 de tener insuficiencia cardíaca congestiva. Haber sufrido un infarto agudo del miocardio, aumenta la posibilidad de manifestar una insuficiencia cardiaca congestiva, al igual que padecer algún otro trastorno cardiovascular. Algunos factores de riesgo son:

 

Ataques cardíacos previos

Enfermedad arterial coronaria

Presión arterial alta

Latidos irregulares (lo que se conoce como arritmia)

Enfermedad valvular cardíaca (especialmente en las válvulas aórtica y mitral)

Cardiomiopatía (enfermedad del músculo cardíaco)

Defectos cardíacos congénitos (defectos de nacimiento)

Abuso de alcohol y drogas

 

La presencia de edema y la falta de aliento, pueden hacedr sospechar al especialista que se trata de una insuficiencia cardiaca congestiva. Sin embargo, deben realizarse diversos estudios para confirmar el diagnóstico:

  • Con un estetoscopio, el médico deberá auscultar el pecho para tratar de detectar los estertores crepitantes que indican la presencia de líquido en los pulmones, el sonido característico de válvulas defectuosas, que se conoce como “soplo cardíaco” o la presencia de latidos muy rápidos. Dando sobre el pecho ligeros golpes con los dedos, el especialista podrá determinar si hay líquido acumulado.
     
  • Una radiografía de tórax puede mostrar si el corazón está agrandado y si hay líquido en los pulmones o alrededor de ellos.
     
  • Puede realizarse un electrocardiograma para detectar latidos irregulares (arritmia) y estrés cardíaco. La electrocardiografía también puede indicar si el paciente ha sufrido un ataque al corazón.
     
  • Puede realizarse una ecocardiografía para evaluar el funcionamiento de las válvulas, el movimiento de la pared cardíaca y el tamaño del corazón.
  • Otras técnicas imagenológicas, tales como la ventriculografía nuclear y la angiografía, permiten confirmar el diagnóstico y determinar la gravedad de la enfermedad cardíaca.

Existen diversas opciones en tratamiento:

 

-La angioplastía: un predimiento en el que se abren las arterias estrechadas por acumulaciones de placa grasa. Se realiza en un laboratorio de cateterización cardíaca. Los médicos emplean un tubo largo y delgado denominado «catéter» que lleva un pequeño globo (o balón) en la punta, el cual se infla en el lugar de la obstrucción de la arteria para comprimir la placa grasa contra la pared arterial. 

- La colocación de un "Stent":  Se realiza junto con la angioplastia con balón. El stent es una malla metálica de forma tubular que se implanta en la zona de la arteria obstruida por placa. El stent, montado sobre un catéter que tiene un globo en la punta, se introduce por la arteria y se ubica en el lugar de la obstrucción. A continuación, se infla el globo, lo cual abre el stent. Luego se retira el catéter con el globo desinflado, dejando el stent en su lugar. El stent abierto mantiene abierta la arteria e impide que ésta se contraiga. 

- Tratamiento con fármacos inotrópicos: Aumenta la capacidad de bombeo del corazón. El medicamento se administra a través de un pequeño catéter que se coloca directamente en una arteria.

Procedimientos quirúrgicos como:

Reparación o reemplazo de válvula cardíaca

Implantación de un marcapasos

Corrección de defectos cardiacos congénitos

Bypass coronario

Dispositivos de asistencia mecánica

Trasplante de corazón

La mejor manera de prevenir la insuficiencia cardíaca es practicar hábitos de vida sana que reduzcan las probabilidades de padecer una enfermedad del corazón. También es importante averiguar si uno tiene algún factor de riesgo que contribuya a la insuficiencia cardíaca, tal como hipertensión arterial o enfermedad arterial coronaria. Muchos pacientes con insuficiencia cardíaca congestiva pueden ser tratados con éxito, generalmente con una intervención coronaria percutánea.